1. Casa Rosada
El palacio presidencial rosado preside el extremo este de la Plaza de Mayo, frente a la misma plaza donde Argentina declaró su independencia y donde las Madres de Plaza de Mayo marcharon cada jueves durante décadas. El edificio de Balcarce 50 adquirió su color distintivo allá por 1870, y hay teorías enfrentadas sobre el motivo: una dice que fue un compromiso político mezclando el rojo federal con el blanco unitario. La explicación más realista dice que se usó sangre de vaca mezclada con la cal, una práctica común en la época.
Por dentro, el Museo de la Casa de Gobierno muestra objetos de todos los presidentes argentinos, desde bandas hasta objetos personales y el escritorio del balcón desde donde Perón y Evita hablaban a la multitud. El edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1942. Los fines de semana hay visitas guiadas gratuitas que recorren los salones principales, el despacho presidencial y los restos subterráneos de la antigua aduana descubiertos durante unas reformas.
La mejor vista de la Casa Rosada se tiene desde el centro de la Plaza de Mayo a última hora de la tarde, cuando el sol vuelve la fachada de un rosa más intenso. Desde aquí, la Avenida de Mayo se extiende hacia el oeste hasta el edificio del Congreso, flanqueada por cafés históricos como el legendario Cafe Tortoni en el número 825.