1. Akshardham Temple
Terminado en 2005, este complejo de templos hindúes ocupa 40 hectáreas en la orilla este del río Yamuna. El templo principal, tallado en arenisca rosa y mármol de Carrara, necesitó el trabajo de 11.000 artesanos durante cinco años. El Libro Guinness de los Récords lo reconoció en 2007 como el complejo de templos hindúes más grande del mundo. Todo en Akshardham es gigante: 234 pilares tallados, 20.000 figuras de santos y deidades, y un espectáculo de fuentes musicales al atardecer. El complejo es mitad templo y mitad exhibición cultural. Un paseo en bote te lleva por 10.000 años de historia india con dioramas animatrónicos. Una película proyectada en una pantalla gigante cuenta la historia de Swaminarayan. Luego está el templo en sí, al que llegas a través de columnatas y patios diseñados para que bajes el ritmo y entres en un estado reflexivo. La seguridad es muy estricta: no se permiten teléfonos, cámaras ni bolsos dentro. Tienes que dejarlo todo en las taquillas de la entrada. Es una visita de primer nivel en Delhi que requiere tiempo. La entrada al templo es gratuita. Las entradas para las exhibiciones tienen un coste aparte (mira la web para los precios actuales). Abre de martes a domingo. Reserva al menos 3 horas. El metro más cercano es la estación Akshardham de la línea azul.