1. Ghent Altarpiece
La Adoración del Cordero Místico, terminada alrededor de 1432 por Hubert y Jan van Eyck, es el motivo principal por el que mucha gente visita Gante. Este políptico, pintado sobre tablas de roble para el mercader Joos Vijd, se considera una de las cumbres de la pintura primitiva flamenca. Está dentro de la catedral de San Bavón en una capilla climatizada construida para este fin. La entrada cuesta 12,50 EUR y es independiente de la entrada gratuita a la catedral. El retablo se muestra tanto abierto como cerrado: la mayoría de los días lo verás con los paneles desplegados, revelando la escena del Cordero de Dios, filas de santos y entornos naturales pintados con un detalle que todavía sorprende casi 600 años después. Un panel, el de los Jueces Justos, fue robado en 1934 y nunca se recuperó. La copia que ocupa su lugar es el único crimen artístico sin resolver que Gante no puede olvidar. Tras una gran restauración terminada por etapas entre 2012 y 2024, los colores están tan vivos como en el siglo XV. Si estás haciendo una lista de cosas que ver en Gante, esto tiene que ir lo primero. La capilla puede resultar agobiante cuando llegan grupos, pero la instalación permite acercarse lo suficiente como para ver cada pincelada. Una visita obligada en el sentido más estricto.