Soldados de hierro vigilan desde arriba este gigante de piedra de 33 metros, que es el tercer punto más alto de la muralla Musegg. El 'Männli' o 'hombrecito' que da nombre a la torre es una figura con armadura que sujeta una bandera y una espada. Subir los 125 escalones de madera exige tener buen equilibrio, porque las escaleras son empinadas y el aire huele a polvo viejo y piedra.
Desde la plataforma de arriba se ve todo el río Reuss y el lago. Se nota perfectamente el dibujo de los tejados de la ciudad y cómo la muralla corta la colina verde para defenderla. El viento silba por las rendijas de las flechas y te recuerda que esto se hizo para la guerra, no para pasear.
A diferencia de los puentes famosos del centro, las torres de la muralla son rudas y sin pulir. La subida cansa y arriba el sitio es estrecho, lo que aleja a los grupos grandes de turistas. Es el punto más alto del paseo por las fortificaciones antiguas.
Horario
8:00 – 19:00 (abr–oct)
Precio
Free
Consejo localLas escaleras son muy estrechas. Si ves a un grupo grande subiendo, espera cinco minutos para que lleguen arriba y no te quedes atrapado en los tramos que parecen escaleras de mano.