1. Bourbon Street
Bourbon Street recorre doce manzanas desde Canal Street hasta Esplanade Avenue. Es tan ruidosa y caótica como dicen. Luces de neón, bares abiertos, máquinas de daiquiri helado y gente invadiendo la calle a todas horas. Es lo primero que hacen muchos turistas. Te guste o no, hay que caminarla una vez. La calle no cierra y es gratis pasear. En Nueva Orleans se permite beber alcohol en la calle, y por eso Bourbon Street es lo que es. Las manzanas entre Canal y St. Ann son el centro turístico: Hand Grenades, cervezas gigantes, karaokes. Después de St. Ann, el ambiente cambia y los bares son más locales. La energía varía según la manzana en la que estés. La verdad es esta: si pasas todo el viaje en Bourbon Street, te perderás lo que hace especial a esta ciudad. Frenchmen Street, justo después de Esplanade Avenue, es donde van los locales a escuchar música. La comida en Bourbon suele ser floja. Pero el espectáculo de la calle, sobre todo en Mardi Gras, no tiene comparación en Estados Unidos.