1. Citadelle of Quebec
Ubicada en Cap Diamant, la Citadelle es la fortaleza más grande construida por los británicos en Norteamérica y todavía funciona como cuartel militar activo. Se empezó a construir en 1820, aunque el sitio ya tenía defensas desde el siglo XVII. En 1946 se convirtió en Sitio Histórico Nacional. Hoy es también la residencia oficial del monarca canadiense y del Gobernador General. Quebec y Campeche son las únicas dos ciudades en Norteamérica que mantienen sus murallas completas, y la Citadelle es la pieza central del sistema defensivo de Quebec. Hay visitas guiadas todos los días que duran una hora y cuestan 22 CAD. El recorrido incluye la ceremonia del cambio de guardia (solo en verano, a las 10:00), el Museo del Real Regimiento 22 y las vistas de las Plains of Abraham, que quedan justo debajo de los muros oeste. La Citadelle está pegada a Governors' Park, desde donde se ve el San Lorenzo y la ciudad de Lévis. De todo lo que hay que hacer en Quebec, esto es lo que mejor explica por qué la ciudad era tan importante. La posición estratégica se entiende en cuanto pisas las murallas. Cualquier ejército que quisiera controlar el río San Lorenzo tenía que tomar esta colina primero.