1. Bonaventure Cemetery
Bonaventure Cemetery se asienta sobre un risco sobre el río Wilmington, a unos 15 minutos en coche al sureste del centro de Savannah. Ocupa casi 65 hectáreas y se hizo famoso cuando el libro de John Berendt de 1994, Midnight in the Garden of Good and Evil, lo puso en el mapa. La estatua de la Bird Girl que salía en la portada estuvo aquí hasta que las multitudes crecieron demasiado; ahora está en la Telfair Academy, en el centro. Pero incluso sin esa estatua, Bonaventure es algo fuera de lo común. Enormes robles cubiertos de musgo español forman arcos sobre senderos llenos de monumentos de la época victoriana, ángeles que se desmoronan y tumbas familiares decoradas. A diferencia de Colonial Park Cemetery, que parece un parque con lápidas, Bonaventure es un mundo aparte. Es silencioso, extenso y realmente conmovedor. Las tumbas junto al risco del río son las que tienen más atmósfera; allí el musgo cuelga con tal densidad que la luz se vuelve verde. Entre los entierros famosos están el del compositor Johnny Mercer y el del poeta Conrad Aiken. Es una parada obligada en Savannah para cualquiera que aprecie ese aire gótico sureño por el que se conoce a la ciudad. Abre todos los días de 08:00 a 17:00 y la entrada es gratuita. Necesitarás un coche o un transporte privado para llegar, ya que está demasiado lejos del Historic District para ir caminando.