1. Angkor Thom
Angkor Thom fue la última capital del Imperio Jemer. Es una ciudad amurallada de 9 kilómetros cuadrados que funcionó como centro del poder hasta el siglo XV. El rey Jayavarman VII la mandó construir a finales del siglo XII y la ambición del proyecto asombra. Tiene cinco puertas monumentales. Cada una tiene cuatro caras de piedra en la parte superior y filas de dioses y demonios tirando de una serpiente naga a los lados. En su momento vivieron aquí cerca de un millón de personas. El templo de Bayon está justo en el centro geográfico. Aparte de Bayon, la ciudad guarda la Terraza de los Elefantes (una plataforma de 300 metros con relieves de elefantes a tamaño real), la Terraza del Rey Leproso y varios templos menores. Casi todo el mundo entra por la Puerta Sur, que es la que mejor sale en las fotos. El camino atraviesa una selva espesa y la sensación de entrar por esa puerta tallada es uno de los grandes momentos de un viaje por el sudeste asiático. A diferencia de templos aislados como Ta Prohm, Angkor Thom es una ciudad entera para explorar. Es un lugar que hay que ver sí o sí y donde pasarás medio día si quieres hacerlo bien. El recinto abre todos los días de 8:00 a 21:00. Si estás organizando qué hacer en Siem Reap, ten en cuenta que Angkor Thom agrupa varios sitios en una sola zona, así que planifica con tiempo.