1. Bondi Beach
Bondi está a 7 kilómetros al este del centro y es la playa que define la cultura de Sídney. El arco de arena dorada, las olas constantes y las banderas rojas y amarillas de los socorristas voluntarios: aquí es donde la ciudad va a nadar, surfear y ver pasar a la gente. Ha salido en mil postales y programas de televisión, y se ha ganado su fama a pulso. La playa es gratuita y abre todo el año. Nada siempre entre las banderas; el oleaje es real y las corrientes pueden ser peligrosas, sobre todo en el extremo sur. Detrás de la arena, Campbell Parade está llena de cafeterías, heladerías y restaurantes. La piscina de oceanográfica de Bondi Icebergs, excavada en las rocas al sur, es una de las más fotografiadas del mundo. Para hacer algo más que tumbarse al sol, la ruta costera de Bondi a Coogee empieza justo aquí y recorre 6 kilómetros por los acantilados. El domingo por la mañana es el mejor momento para ir: ponen el mercado de productores en la escuela cercana, los surfistas están en el agua y la luz sobre el mar es perfecta. Es una parada obligatoria y, a diferencia de otras playas famosas, Bondi no decepciona.