1. Beitou Hot Springs
Taipei tiene un distrito volcánico de aguas termales conectado directamente al metro. Solo eso ya hace que Beitou sea distinto. Al salir en la estación Xinbeitou, entras en un barrio donde el vapor sale de las alcantarillas y el aire huele a minerales. El agua viene del grupo volcánico Datun y hay de tres tipos: azufre verde (ácida, en Thermal Valley), azufre blanco y de hierro. Thermal Valley es el punto más fuerte; el agua pasa de los 80 grados. No te puedes bañar ahí, pero ver el agua verde desde la plataforma es algo extraño. Para bañarse de verdad, las termas públicas Millennium cobran unos 40 NT$ (poco más de un euro) y tienen varias piscinas a diferentes temperaturas. Hay baños privados por toda la zona, desde opciones baratas hasta de lujo. Es una visita obligada porque no se parece en nada al resto de la ciudad. Un viaje en metro te lleva de los rascacielos a un paisaje de vapor, edificios japoneses antiguos y colinas verdes. Pásate por el Museo de las Termas (cierra los lunes) para ver el balneario de la época colonial japonesa donde empezó todo. La zona se puede combinar con una caminata por Yangmingshan. Si buscas qué hacer en Taipei, Beitou es la mejor escapada de medio día.