1. Bridge of Peace
Inaugurado en mayo de 2010, es la pieza arquitectónica que más divide a Tiflis. Este puente peatonal de 150 metros cruza el río Mtkvari entre el casco antiguo y el parque Rike. Lo diseñó el italiano Michele De Lucchi con una cubierta curva de vidrio y acero que parece una oruga gigante durmiendo. Los locales lo aman o lo odian. Costó 12,5 millones de laris del presupuesto municipal y meter algo tan moderno en medio del centro histórico generó un debate real. Cruza gratis, está abierto siempre y las vistas hacia ambos lados valen la pena. Río arriba ves la iglesia de Metekhi en su acantilado; río abajo, el casco antiguo sube hacia la fortaleza de Narikala. Por la noche, miles de luces LED en la cubierta montan un espectáculo de colores lento que llama la atención desde cualquier orilla. Hay que verlo no por la estructura en sí, sino por lo que conecta. A un lado están el parque Rike y el teleférico; al otro, la calle Shardeni y los cafés del casco antiguo. Son dos minutos de caminata que unen casi todo lo que vas a hacer en la ciudad. Es el punto de referencia más práctico que vas a visitar.