1. Cathedral Square
Cathedral Square es donde empieza Vilnius. No solo geográficamente, al pie de Gediminas Tower, sino históricamente: las crónicas llaman a esta zona el Valle de Sventaragis y ha sido el centro de reuniones, mítines y celebraciones durante siglos. La plaza está dominada por la blanca Catedral Basílica neoclásica y su campanario exento, que parece más un templo griego que una iglesia típica. Está abierta siempre y se puede cruzar a cualquier hora gratis. La plaza en sí es enorme, está pavimentada y suele estar llena de grupos de turistas, gente del lugar cruzando y algún artista callejero. Aquí se encuentra el Monumento a Gediminas, en honor al fundador de la ciudad. Desde este punto puedes caminar hacia el sur por la calle Pilies hacia el Casco Antiguo, subir la colina hasta Gediminas Tower o cruzar hacia el este hacia Bernardine Garden y el Hill of Three Crosses. Es el punto de partida natural para todo. Busca la baldosa 'stebuklas' en el suelo, un pequeño adoquín marcado con la palabra 'milagro'. Dice la leyenda que si te pones encima, das una vuelta completa en el sentido de las agujas del reloj y pides un deseo, se cumplirá. Entre las cosas que hacer en Vilnius, encontrar esta baldosa y ver a los turistas girar sobre ella es un pequeño placer gratuito que refleja el espíritu ligero de la ciudad.