Pont Saint-Bénézet
Empiezas en el puente que todo el mundo conoce por la canción infantil 'Sur le pont d'Avignon', aunque históricamente la gente bailaba debajo de él, no encima. Solo quedan cuatro de los 22 arcos originales, que terminan de golpe sobre el Ródano de una forma muy fotogénica. El puente fue en su día el único cruce entre Lyon y el Mediterráneo, lo que convirtió a Aviñón en un punto estratégico de control durante siglos. Hay una pequeña capilla dedicada a San Nicolás en el segundo pilar. La entrada incluye una tableta Histopad con reconstrucciones de realidad aumentada que muestran cómo era el puente completo. Abre todos los días de 10:00 a 17:00 y la entrada cuesta unos €14. El ticket combinado con el Palacio de los Papas sale más a cuenta si piensas visitar ambos.
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