Catedral de Milán (Duomo di Milano)
El Duomo ocupa el centro de la ciudad, imposible de ignorar y genuinamente enorme. Es la iglesia más grande de Italia y la sexta del mundo en volumen interior. La construcción comenzó en 1386 y tardó casi 500 años, lo que explica por qué las agujas góticas se ven ligeramente distintas de cerca. La fachada tiene 3.400 estatuas y 135 agujas, todo en mármol blanco y rosa que cambia de color según la luz. Rodea el exterior primero para asimilar la escala, luego entra: las vidrieras convierten el interior de piedra en una cueva de colores cambiantes. Las terrazas del tejado son el auténtico premio: de repente estás al mismo nivel que las agujas y los arbotantes, y en los días despejados se ven los Alpes al norte. La entrada a la iglesia es gratuita. Las terrazas cuestan 19 euros. Reserva la opción de escaleras por internet: es más barata, hay menos gente, y subir por los pasadizos ocultos es la mitad de la experiencia. Abierto todos los días de 9:00 a 19:00.
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