1. Cité du Vin
La Cité du Vin es un museo moderno dedicado a la cultura del vino de todo el mundo. Abrió en 2016 y tiene una forma inusual que pretende representar el vino girando en una copa. El edificio está cubierto de paneles dorados y plateados que reflejan la luz del Garona. Es un hito de la arquitectura moderna de la ciudad. Dentro, encontrarás exposiciones interactivas que usan la vista, el sonido y el olfato para contar la historia del vino.
El museo cubre desde la historia de la vinificación hasta cómo se disfruta hoy en diferentes países. Puedes hacer una visita autoguiada con auriculares que explican las distintas muestras. Hay una exposición permanente que toma unas dos o tres horas para verla bien. Al final de la visita, sube al Belvedere en el octavo piso para una copa de vino y vistas de la ciudad.
El museo está en el barrio de Bacalan y se llega fácil en tranvía. También tiene una gran bodega con miles de botellas de docenas de países. Hay varios restaurantes y un bar de bocadillos en la planta baja si te da hambre. Las entradas cuestan unos 22 euros e incluyen la cata de vino al final.