1. Aquarium of Genoa
El acuario más grande de Italia abrió en 1992 como parte del proyecto de regeneración del Porto Antico, diseñado por Renzo Piano para el 500 aniversario del primer viaje de Colón. El momento fue intencional: Génova usó la Expo 92 para anunciar su regreso como ciudad moderna. Hoy atrae a más de 1,2 millones de visitantes al año y lo gestiona Costa Edutainment.
Adentro hay más de 12.000 animales de 600 especies en 70 tanques. La Bahía de los Tiburones es lo que todos quieren ver, pero el Pabellón de los Cetáceos —con delfines y belugas— y el Reino del Hielo con sus pingüinos valen igual la pena. Los tanques recrean hábitats desde arrecifes tropicales hasta aguas árticas, y la escala de la colección sorprende a quien viene por primera vez.
Para familias, es probablemente lo mejor que hacer en Génova si tienes el día completo. Compra las entradas online antes de ir; las colas del fin de semana llegan lejos por el paseo marítimo y es más barato si reservas. Calcula al menos tres horas si quieres verlo con calma.