1. Golden Roof
El Tejado Dorado está al final de la Herzog-Friedrich-Strasse, en pleno casco antiguo. Se construyó alrededor de 1500 para el emperador Maximiliano I, que quería un lugar privilegiado para observar las festividades en la plaza. Es el símbolo principal de la ciudad y el lugar más fotografiado. El edificio tiene un gran balcón con un tejado hecho de 2.657 tejas de cobre dorado. Estas tejas siguen brillando al sol después de más de 500 años.
En el interior hay un pequeño museo que narra la historia del Emperador y su época. Aprenderás sobre la vida de Maximiliano y la construcción del tejado a través de pantallas interactivas. Una sección se dedica a la vida en la corte y la sociedad de la ciudad en aquel entonces. Hay muchos artefactos originales y una buena vista desde el balcón donde se sentaba el Emperador. Es una forma interesante de entender la historia de los Habsburgo en el Tirol.
El museo cierra los lunes, pero el exterior se puede ver en cualquier momento. La entrada tiene un precio razonable y el recorrido dura unos 45 minutos. La plaza alrededor siempre está llena de gente y artistas callejeros. Hay muchas cafeterías cerca para sentarse y mirar el tejado. Es un buen punto de partida para cualquier paseo por el centro histórico.