1. Colosseum
El Coliseo, o Anfiteatro Flavio, es el monumento que define a Roma. Terminado en el año 80 d.C., era una máquina de entretenimiento capaz de albergar hasta 87.000 espectadores. Aquí se celebraban luchas de gladiadores, cacerías y hasta batallas navales simuladas. Es una estructura imponente que ha sobrevivido a terremotos y saqueos. Entrar y ver la arena desmantelada te da una perspectiva real de la brutalidad y la ingeniería romanas.