Hohes Schloss Füssen
Empieza arriba. El Alto Castillo se asienta en una colina sobre el casco antiguo, y la subida es la parte más empinada de todo tu día, así que quítatela de encima mientras tienes las piernas frescas. Lo primero que notas son los muros: parecen tallados y tridimensionales, pero es todo pintura plana. Las fachadas ilusionistas, miradores falsos, ventanas y cantería falsas, son la razón por la que este es uno de los complejos de castillo medieval mejor conservados de Baviera. Fue la residencia de verano de los príncipes-obispos de Augsburgo. El patio interior es de acceso gratuito y merece unos minutos solo por el trampantojo. La Staatsgalerie y la galería municipal del interior cuestan 6 EUR y abren de martes a domingo de 10:00 a 17:00, cerrado los lunes. Si lo tuyo es la pintura sobre tabla del gótico tardío, entra. Si no, el patio y las vistas sobre los tejados son el verdadero premio y no cuestan nada.
3 min a pie hasta la siguiente parada




