Castillo de Kuressaare (Kuressaare piiskopilinnus)
El castillo se anuncia al otro lado de una explanada de césped: una fortaleza maciza de dolomita gris rodeada por un foso lleno de agua y por bastiones de tierra, prácticamente sin nada construido pegado a él. Es el castillo medieval mejor conservado del Báltico, fundado en el siglo XIII por los obispos de Saare-Lääne y reconstruido muchas veces después. Da primero la vuelta al foso, que es gratis, porque es la mejor vista del exterior. Dentro está el Museo de Saaremaa, repartido por varias plantas de salas abovedadas, torres y mazmorras que puedes recorrer. La entrada cuesta 8 €. El horario de verano (del 15 de mayo al 15 de septiembre) es todos los días de 10:00 a 18:00; en invierno cierra lunes y martes y abre de 11:00 a 18:00 de miércoles a domingo. Si vas a entrar, calcula al menos 90 minutos. Sube a la torre de defensa para ver el foso desde arriba antes de marcharte.
5 min a pie hasta la siguiente parada






