Kronenburgerpark and Kruittoren
Empieza aquí porque está a dos minutos a pie de la estación central y te introduce con suavidad. El Kronenburgerpark es un parque hundido de la época victoriana con un estanque, garzas y árboles viejos, y en el borde de la Parkweg te topas con lo que lo hace importante: la Kruittoren, una recia torre de pólvora circular y un tramo conservado de la muralla medieval. Es fortificación auténtica, no una reconstrucción, justo el tipo de cosa que el resto del centro perdió en la guerra. El parque está siempre abierto y es gratuito. Recorre el camino de la muralla por la parte superior para ver cómo la torre anclaba las antiguas defensas, y busca los pavos reales que pasean por el recinto. A primera hora la luz da bien sobre el ladrillo y lo tienes casi para ti; hacia el mediodía llegan los lugareños con su comida. Hay aseos públicos cerca de la entrada del parque, útiles porque el resto de la ruta escasea en servicios. Cinco minutos aquí bastan para leer la muralla, luego dirígete hacia el este, al casco antiguo.
7 min a pie hasta la siguiente parada



