Arco de Augusto de Rímini (Arco di Augusto)
Empieza por el grande. El Arco d'Augusto es el arco romano más antiguo que se conserva en cualquier parte, construido en el 27 a. C. por decreto del Senado romano para honrar a Augusto por haber restaurado la Via Flaminia, la calzada que llegaba de vuelta hasta Roma. Plántate bajo él y estarás justo en la puerta sur de la ciudad antigua, donde la carretera desde Roma se encontraba con la calle principal. Está abierto las 24 horas y es gratis, así que no hay entrada ni cola, solo un monumento de 2.000 años en una isleta de tráfico. El veredicto sincero: con cinco minutos basta. Rodéalo, mira hacia arriba los medallones y las almenas de ladrillo añadidas en la Edad Media, haz la foto y sigue. Desde aquí, sube recto por el Corso d'Augusto, la vía principal romana absolutamente recta. El Tempio queda tres minutos al norte, a tu izquierda.
4 min a pie hasta la siguiente parada







