Via Roma
Bajas del tren, el andén prácticamente desemboca en ella, y en treinta segundos ya estás bajando por la única calle que cuenta. La Via Roma es la espina dorsal de Vernazza, un callejón peatonal estrecho que cae desde la estación hasta el puerto, flanqueado por mostradores de focaccia, ventanas de helados, bares de vino y ese tipo de tiendas de pesto y anchoas con las que vive la región. Está abierta las 24 horas y caminarla no cuesta nada. La calle es corta, unos doscientos metros de punta a punta, pero es el salón del pueblo. Haz aquí las compras y el picoteo a la ida o a la vuelta, no en el puerto, donde los precios suben. Una advertencia honesta: entre media mañana y media tarde se atasca mucho, en algunos puntos solo se pasa de uno en uno. Camínala temprano y la tendrás casi para ti, con los tenderos todavía sacando las cajas.
3 min a pie hasta la siguiente parada


