1. Helsinki Cathedral
La Catedral de Helsinki es el monumento más reconocible de la ciudad, alzándose en el borde de la Plaza del Senado. Diseñada por el arquitecto Carl Ludvig Engel, se completó en 1852 y originalmente se llamaba Iglesia de San Nicolás. La fachada blanca brillante y las cúpulas verdes son visibles desde el mar al acercarse al puerto. Es una visita fundamental en Helsinki para cualquier interesado en historia y arquitectura.
El edificio tiene forma de cruz griega y cuenta con doce estatuas de los apóstoles guardando la línea del tejado. Por dentro, el diseño es muy simple y limpio, típico de las iglesias luteranas finlandesas. Verás un gran órgano y un altar sencillo que contrastan con el exterior grandioso. En los últimos años, se ha introducido una pequeña entrada de pago para turistas para ayudar con el mantenimiento de la estructura histórica.
Las escaleras que suben a la catedral son un sitio popular para locales y turistas para sentarse y disfrutar del sol. Desde arriba, tienes una vista genial de la plaza y los edificios neoclásicos de alrededor. La catedral sigue siendo una iglesia activa, así que podría estar cerrada a visitantes durante bodas o servicios especiales. Es especialmente bonita de noche cuando toda la estructura está iluminada.