1. Alexander Nevsky Cathedral
Esta catedral ortodoxa domina la colina de Toompea. Construida a finales del siglo XIX, es puro estilo neorruso con cúpulas negras y doradas que se ven desde casi cualquier punto de la ciudad. Por dentro tiene mosaicos elaborados y una de las mayores colecciones de campanas de Tallinn. Es un edificio imponente, aunque para muchos locales sigue siendo un recordatorio visible del dominio del Imperio Ruso sobre Estonia.