1. Gamla Stan
El casco antiguo de Estocolmo, construido en la isla de Stadsholmen, es uno de los centros medievales mejor conservados de Europa. Con sus calles estrechas y empedradas, edificios coloridos de los siglos XVII y XVIII y plazas históricas, Gamla Stan es un viaje en el tiempo. El distrito se formó oficialmente en 1933 y hoy alberga a unos 3.000 residentes. Casi todos los edificios están marcados en azul por el Museo de la Ciudad, lo que indica un valor histórico-cultural excepcionalmente alto. Piérdete por sus callejones, descubre patios ocultos y experimenta la historia viva de lo que fue toda la ciudad de Estocolmo durante varios siglos.