Plaza del Mercado
Empieza en el centro de todo. El Marktplatz está rodeado de altas casas de mercaderes con hastiales en rojo, ocre y verde, esas fachadas hanseáticas escalonadas que sobrevivieron donde el resto del casco antiguo no lo hizo. Es una plaza viva, no un decorado de museo: hay mercado semanal, la gente la cruza en bici, los estudiantes se sientan en los bordes con un café. Abierta a todas horas y gratis, así que no hay mala hora para plantarte aquí. Date una vuelta despacio y mira hacia arriba a los hastiales antes de moverte, porque cada uno es distinto y casi todos los visitantes se los pierden por estar mirando el móvil. Las fachadas pintadas del lado oeste son las más fotogénicas. Desde aquí, el Centro Caspar David Friedrich queda a un corto paseo al oeste, bajando junto a la esquina de la plaza.
2 min a pie hasta la siguiente parada







