Vrijthof
Empieza donde la ciudad empieza su propio día. El Vrijthof es una enorme plaza abierta rodeada de terrazas de cafés, con la torre rojiza de San Servacio a un lado y la esbelta aguja roja de San Juan justo al lado. Los locales lo llaman el salón de Maastricht, y en una mañana soleada eso es literalmente cierto: la gente se sienta fuera con un café mucho antes de que abran las tiendas. Aquí es también donde André Rieu monta sus conciertos de verano al aire libre, cuando toda la plaza se llena de miles de sillas. Siempre abierta, gratis. Ponte en el centro y tendrás ambas iglesias encuadradas juntas, el mejor punto de orientación del paseo. Consejo práctico: las terrazas del lado de las iglesias reciben pleno sol por la mañana y los cafés cobran un extra por la vista, así que si solo quieres un café barato, las callejuelas a tu espalda son mucho mejor opción. Tómate unos minutos para leer la plaza antes de moverte, porque las dos siguientes paradas son las dos torres que estás mirando ahora mismo.
1 min a pie









