Porta Reale
Empieza aquí, en el extremo este, donde arranca el corso bajo un alto arco de piedra coronado por un pelícano, un perro y una torre. La Porta Reale se levantó en 1838 para recibir al rey Fernando II, y todavía funciona como la auténtica puerta principal del pueblo. Ponte justo fuera y mira a través: todo el corso barroco se abre completamente recto frente a ti, las iglesias escalonándose ladera arriba. Esa vista enmarcada es la mejor primera impresión que te da Noto. La puerta es gratis y está abierta las veinticuatro horas, así que no hay entrada, ni cola, nada que hacer salvo mirar y cruzar. Ignora los puestos de souvenirs y a los captadores de los tours en carrito de golf que se arremolinan aquí. Haz tu foto a través del arco y luego empieza a subir el corso por la suave cuesta. La primera gran fachada a tu izquierda, un par de minutos más arriba, es Santa Chiara.
2 min a pie hasta la siguiente parada







