1. Arab Baths
Junto al arroyo de las Culebras, muy por debajo del circuito turístico principal, estas ruinas del siglo XIII son la mejor forma de entender la Ronda islámica. Aunque las salas de calderas y las zonas de recepción son ruinas interesantes, la sala fría principal está casi intacta, con su techo de bóveda de cañón perforado por lucernas en forma de estrella. Estas aberturas se diseñaron para dejar salir el vapor y dejar entrar haces de luz solar que crean un juego geométrico sobre el suelo de ladrillo según avanza el día.
La gestión del agua era la base de la vida en la ciudad nazarí, y un vídeo en el interior explica cómo la noria (que aún se ve fuera) subía el agua desde el río para repartirla por la ciudad de arriba. Es un sitio centrado puramente en la ingeniería, desnudo de los azulejos decorativos o el yeso que podrías ver en Granada, dejando solo la mampostería funcional que ha sobrevivido a inundaciones y siglos de abandono.
Si estás organizando tus visitas por distritos, agrupa esto con el Puente Viejo y el Arco de Felipe V. La bajada hasta aquí es empinada, lo que espanta a los grupos que vienen en autobús, dejando las cámaras húmedas lo bastante silenciosas como para oír el rugido del agua afuera. El ambiente es subterráneo y fresco, un cambio radical frente a las alturas ventosas y soleadas de la parte alta.