1. Roman Bridge
Aunque es la misma estructura física que el "Ponte Antiga", el "Puente Romano" merece mención por el papel específico que juega en la mitología y la vida diaria de la ciudad. El nombre se mantiene a pesar de la evidencia arqueológica que apunta a una construcción medieval, demostrando que una buena historia a menudo dura más que los hechos. Para el visitante, la procedencia importa menos que la experiencia: la superficie empedrada está pulida y suave por millones de pasos, resbaladiza cuando se moja pero cálida bajo el sol de la tarde.
Es el lugar principal para la foto de la hora dorada. A medida que cae el sol, la luz golpea los edificios blancos a lo largo de la orilla, convirtiendo el agua en oro líquido. Es sin duda la más fotografiada de todas las atracciones de Tavira, pero no dejes que los que disparan el obturador te disuadan. El puente es lo suficientemente ancho como para encontrar tu propio espacio para apoyarte en el parapeto y ver a los mújoles nadando en bancos en la corriente de abajo.
Por la noche, el puente está iluminado por lámparas bajas, creando una pasarela suspendida sobre el agua negra. Se convierte en un escenario social donde los adolescentes pasan el rato, las parejas caminan de la mano y los músicos callejeros a veces tocan. Es el mejor lugar para sentir el pulso del pueblo una vez que los excursionistas de día se han ido.