Obermarkt
Empieza donde empieza el casco antiguo. El Obermarkt es un rectángulo alargado, de unos 250 metros de este a oeste, rodeado de casas de mercaderes que abarcan todas las épocas, del gótico al siglo XIX. Se siente menos concurrido que las plazas que vienen, lo que lo convierte en el sitio adecuado para orientarse antes de que las calles se estrechen. Fíjate en las líneas de los tejados: no hay dos fachadas iguales, porque la ciudad creció casa a casa a lo largo de cinco siglos y nunca se arrasó nada. Esta es la puerta de entrada, no el destino, así que no te entretengas demasiado. La plaza está abierta a todas horas y es gratis, y los cafés del lado norte son más tranquilos que cualquier cosa que encuentres en el Untermarkt. Mira hacia el este, a la rechoncha torre de la iglesia al fondo. Esa torre inclinada es tu siguiente parada, y todo el paseo va en esa dirección. Cruza recto el adoquinado hacia ella.
1 min a pie hasta la siguiente parada









