Basilique Saint-Martin de Liège
Empiezas arriba. Saint-Martin se alza en la colina de Publémont, y la subida hasta ella marca el tono de una ciudad que nunca se queda llana mucho tiempo. La iglesia gótica actual se levantó en el siglo XVI sobre el solar de una románica del siglo X, y su verdadera fama viene de lo que ocurrió dentro: en 1246 se celebró aquí por primera vez en el mundo la fiesta del Corpus Christi, un acontecimiento que con el tiempo se extendió por todo el mundo católico. Por eso la iglesia fue elevada al rango de basílica menor en 1886. La entrada es gratuita. El problema son los horarios, cortos y un poco incómodos: cerrada lunes y domingo, abierta martes y de jueves a viernes de 12:30 a 15:00, miércoles de 10:00 a 12:30, sábado de 10:00 a 12:30 y de 15:00 a 17:30. Si la puerta está cerrada, no te quedes esperando. Acércate a la terraza junto a la iglesia para mirar atrás sobre los tejados hacia el río y luego empieza a bajar. El descenso hacia la siguiente parada es empinado y conviene tomárselo con calma.
8 min a pie hasta la siguiente parada








