Catedral Basílica de Santa Marta
La mole blanca de la catedral cierra el final de la calle antes de que llegues a ella, un bloque sobrio de estilo renacentista más que algo recargado. Es el ancla espacial del casco antiguo y vale la pena saber por qué: fue la primera iglesia construida en una jurisdicción eclesiástica de toda Sudamérica, y desde 1953 guarda los restos de Rodrigo de Bastidas, el hombre que fundó la ciudad en 1525. Durante doce años, en el siglo XIX, también albergó los huesos de Simón Bolívar antes de que los trasladaran a Caracas. La parte honesta también vale la pena saberla: pese al orgullo local, la iglesia más antigua de Colombia en realidad es San Francisco, en Bogotá. Por dentro es fresca, silenciosa y gratis, aunque se aceptan donaciones. Calcula bien la hora, porque cierra al mediodía y reabre a las 4:30 de la tarde de lunes a sábado. Con cinco a diez minutos dentro tienes de sobra. Desde la puerta principal, ve hacia el suroeste por la Carrera 3 para llegar al Parque de los Novios.
3 min a pie hasta la siguiente parada


