Plaza Mayor
Entra por cualquier callejuela y la plaza se abre tan de golpe que te frena en seco. Unos 14.000 metros cuadrados de adoquín desnudo, sin árboles, sin jardín, solo una fuente de piedra en el centro y una silueta baja y encalada que da la vuelta entera. Es una de las plazas más grandes de América, y plantarte en su centro abierto una mañana despejada, con las montañas detrás de los tejados, es el mejor momento del día. Es gratis y está abierta a todas horas. Ven temprano, antes de que los grupos turísticos y la multitud de fin de semana venida de Bogotá la llenen. La superficie es de canto rodado irregular, así que esta es tu primera advertencia sobre el calzado. Pasa quince minutos aquí, recorre todo el perímetro y luego sal de la plaza hacia el oeste por la carretera en dirección al borde del pueblo, hacia la Casa Terracota.
16 min a pie hasta la siguiente parada

