Plaza de los Ponchos
El ruido te llega antes que los puestos. Los vendedores pregonan, suenan las radios, y toda la plaza es una cuadrícula de toldos cargados de mantas tejidas, suéteres de alpaca, joyería de chaquiras y los ponchos a rayas que dan nombre al lugar. Este es uno de los mercados indígenas más grandes de Sudamérica, y el sábado es el día fuerte, cuando los puestos se desbordan varias cuadras más allá de la plaza misma. Ven temprano. Abre todos los días de 7 de la mañana a 6 de la tarde, y la luz antes de las 10 de la mañana es cuando salen bien las fotos y la multitud todavía es manejable. La entrada es gratis, regatear se da por hecho, y una contraoferta cortés de alrededor de la mitad del precio pedido es el ritmo local. No compres lo primero que veas. La misma bufanda está en veinte puestos. Da una vuelta completa antes de gastar. Cuando termines, baja unas cuadras hacia el sur, hacia la torre de la iglesia que asoma sobre los tejados.
3 min a pie hasta la siguiente parada


