Parque Calderón
Empieza en mitad de todo. Esta plaza es el centro literal y emocional de Cuenca, rodeada de altos pinos que los vecinos recortan en columnas pulcras y animada desde primera hora por limpiabotas, ancianos leyendo el periódico y palomas. En el centro se alza el monumento de bronce a Abdón Calderón, inaugurado el 24 de mayo de 1931 y fundido por el escultor europeo Carlos Mayer. La plaza ha tenido otros nombres a lo largo de los años, entre ellos Plaza de Armas, antes de fijarse en Calderón en 1920. Es gratuita y está abierta a todas horas, así que no hay prisa ni nada que comprar. Siéntate unos minutos en un banco para orientarte: las dos catedrales se miran de frente a ambos lados de la plaza, y los edificios de gobierno bordean los otros costados. Camina hacia el lado sur de la plaza, en dirección a las inconfundibles cúpulas azules, para llegar a la Catedral Nueva.
1 min a pie hasta la siguiente parada










