Mercado de Pescado de Santa Cruz
Lo oyes antes de verlo. El alboroto de los pelícanos y el ladrido de un lobo marino llegan desde el malecón, y entonces doblas la esquina hacia los mostradores al aire libre donde los pescadores destripan la captura de la mañana. Es la introducción más honesta a Galápagos que vas a tener. Los pelícanos se alinean en la baranda como clientes impacientes, y un lobo marino suele colarse hasta el mostrador esperando las sobras. Los vendedores los espantan, los turistas se ríen y nadie tiene prisa. Es gratis, abre todos los días de 6:00 a 20:00, y el mejor espectáculo es por la mañana, cuando los barcos descargan la pesca. Acércate, pero mantén los dedos lejos de los mostradores. Los lobos marinos son atrevidos y más grandes de lo que parecen. Cuando ya hayas tenido suficiente, camina un par de manzanas tierra adentro, dejando la calle principal, hacia los manglares y la Laguna de las Ninfas.
4 min a pie hasta la siguiente parada

